Mangabey de coronilla blanca: conservar una especie amenazada desde Valencia hasta África
Una nueva cría de mangabey de coronilla blanca (Cercocebus lunulatus) acaba de nacer en BIOPARC Valencia. Y para nosotros cada nacimiento de una especie amenazada es mucho más que una buena noticia: es una oportunidad para hablar de ella, conocerla y, sobre todo, explicar por qué debemos actuar para evitar su desaparición.
Con esta cría ya son 10 los nacimientos de mangabey de coronilla blanca en BIOPARC Valencia, dentro del Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP). Pero conservar una especie no termina en los límites de un parque. Por eso nuestro trabajo combina la conservación ex situ, con poblaciones bajo cuidado humano, con la protección de los animales y de sus hábitats en los lugares de origen.
Y este pequeño primate tiene mucho que contarnos.
¿Qué es un mangabey de coronilla blanca?
Es un primate africano de tamaño medio, cuerpo esbelto y pelaje en tonos marrones y grises. Pero seguramente lo primero que nos llamaría la atención si lo tuviéramos delante serían sus ojos.
Sus párpados blancos destacan de forma espectacular sobre el rostro oscuro y parecen casi pintados. No están ahí únicamente para llamar nuestra atención: forman parte de su forma de comunicarse.
Los mangabeys son animales muy sociales y combinan movimientos y expresiones faciales con distintas vocalizaciones para relacionarse entre ellos, mantenerse en contacto o reaccionar ante posibles peligros.
Así que, en cierto modo, podemos decir que también hablan con la mirada.
¿Dónde vive esta especie?
Su hogar está en África occidental, ligado a ecosistemas forestales de Ghana y Costa de Marfil.
Son animales asociados principalmente a bosques, zonas próximas a cursos de agua, manglares, palmerales y áreas pantanosas. En estos ambientes encuentran alimento, refugio y las condiciones necesarias para desarrollar su compleja vida social.
El problema es que buena parte de estos bosques ha desaparecido o está cada vez más fragmentada.
Y cuando desaparece el bosque, desaparecen también las posibilidades de supervivencia del mangabey.
¿Por qué está amenazado el mangabey de coronilla blanca?
Actualmente está considerado una especie En Peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Su área de distribución se ha reducido considerablemente y sus poblaciones silvestres han sufrido un fuerte descenso. La pérdida y fragmentación de los bosques es una de sus principales amenazas, a la que se suma la presión de la caza. Esto hace que las poblaciones queden cada vez más pequeñas y aisladas.
Por eso, cuando hablamos de conservar al mangabey de coronilla blanca, no podemos pensar únicamente en proteger individuos. Necesitamos proteger los bosques donde vive y trabajar junto a las personas que comparten ese territorio con la especie.
¿Qué hacemos en BIOPARC Valencia para ayudar a conservarlo?
BIOPARC Valencia participa en el Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP) del mangabey de coronilla blanca.
Estos programas coordinan las poblaciones que viven en diferentes instituciones zoológicas europeas, teniendo en cuenta cuestiones como la genética, la composición de los grupos, los traslados o la reproducción.
Nuestro objetivo no es simplemente que nazcan animales. Buscamos mantener poblaciones sanas, viables y genéticamente diversas, que formen parte de una estrategia global de conservación de la especie. El nacimiento de esta nueva cría, la décima registrada en BIOPARC Valencia, es por eso especialmente significativo.
¿Cómo vive el grupo de mangabeys de BIOPARC Valencia?
Una de las particularidades de BIOPARC Valencia es que intentamos reproducir no solo el paisaje de los ecosistemas africanos, sino también parte de su complejidad biológica.
Nuestros mangabeys comparten un gran espacio multiespecie con gorilas occidentales de llanura, otra especie seriamente amenazada. Es una convivencia excepcional en Europa.
Este tipo de recintos favorece un entorno mucho más dinámico: los animales observan, interactúan, se desplazan, toman decisiones y responden a los estímulos que generan otras especies.
La nueva cría permanece todavía muy ligada a su madre y se desplaza agarrada a ella mientras empieza a descubrir su entorno. Poco a poco irá aumentando su autonomía e integrándose cada vez más en la vida del grupo.
¿Qué tiene que ver un nacimiento en Valencia con la conservación en África?
Muchísimo. Entendemos la conservación como un trabajo conjunto. Mantener poblaciones viables bajo cuidado humano es una parte de la estrategia, pero para que una especie tenga futuro necesitamos actuar también donde vive de forma natural.
Aquí entra en juego el trabajo que desarrollamos desde Fundación BIOPARC.
Apoyamos West African Primate Conservation Action (WAPCA), una iniciativa dedicada a la protección de algunos de los primates más amenazados de África occidental y de los bosques de los que dependen.
Entre sus especies prioritarias está precisamente el mangabey de coronilla blanca.
¿Qué hace WAPCA para proteger al mangabey?
La conservación sobre el terreno requiere trabajar en muchos frentes al mismo tiempo.
No basta con localizar animales y protegerlos. Es necesario conservar los últimos bosques, conocer mejor las poblaciones existentes, reducir las amenazas y contar con las comunidades que viven alrededor de estos espacios.
WAPCA trabaja en Ghana y Costa de Marfil, colaborando con organismos de conservación, especialistas y comunidades locales para proteger los primates amenazados de la región y sus hábitats.
Esta visión nos parece fundamental: si queremos conservar al mangabey, tenemos que conservar también todo el ecosistema del que forma parte.
¿Por qué son tan importantes las comunidades locales?
Porque ningún proyecto de conservación puede funcionar a largo plazo de espaldas a las personas que viven en el territorio.
La protección de los bosques debe ir acompañada de educación, sensibilización, investigación, creación de alternativas y participación local.
Por eso los proyectos que apoyamos buscan que las comunidades sean parte activa de la conservación. Son ellas las que conviven cada día con estos ecosistemas y su implicación resulta esencial para garantizar que su protección pueda mantenerse en el tiempo.
¿Qué podemos aprender de esta nueva cría?
Que detrás de un nacimiento hay mucho más de lo que vemos a primera vista. Vemos una pequeña cría agarrada a su madre y resulta inevitable que nos emocione. Pero nosotros queremos aprovechar esa emoción para ir un poco más allá, para que nos ayude a conocer una especie que sigue siendo prácticamente desconocida para muchas personas y nos permita hablar de los bosques de África occidental.
Además de que nos recuerde que especies que llevan miles de años formando parte de esos ecosistemas pueden desaparecer si no actuamos.
Y, sobre todo, que entendamos que la conservación conecta lo que hacemos aquí con lo que ocurre a miles de kilómetros.
Entonces, ¿qué celebramos realmente con este nacimiento?
Celebramos una nueva vida, por supuesto. Pero también celebramos que existe una red de personas e instituciones trabajando para que el mangabey de coronilla blanca siga teniendo futuro.
Desde el manejo y la reproducción dentro del EEP en BIOPARC Valencia hasta la protección de los bosques y las poblaciones silvestres en África occidental, todas las piezas forman parte del mismo objetivo.
Porque para nosotros conservar significa precisamente eso: conocer, proteger y actuar allí donde cada especie nos necesita.
Y esta pequeña cría de mangabey acaba de convertirse en una estupenda embajadora para ayudarnos a contarlo.
Que su futuro no desaparezca con el bosque
Cada nueva cría nos recuerda que todavía estamos a tiempo. Pero para que el mangabey de coronilla blanca siga teniendo un futuro, necesitamos proteger también los bosques de África occidental donde vive.
Tu ayuda puede marcar la diferencia.



